Bonjour Parisiens #2: ¿El PSG tendrá que vender a Mbappé en 2023?

Foto: PSG

Ayer anunciábamos que la “bomba” de la eventual salida de Messi tenía otro misil de mayor impacto —de racimo, como las que vimos en Ironman I— que le quitaría protagonismo a la primera. Pues resulta que Kylian Mbappé habría renovado con el PSG exclusivamente hasta 2024, con un año adicional opcional y ¡no hasta 2025!, como había anunciado, seguramente con toda maldad, el presidente Nasser.

De esta manera, el galo tendría en sus manos activar o no la opción para cumplir un contrato con el que tendría la enorme oportunidad de presenciar los Juegos Olímpicos de París… ¡desde Madrid!. “Ese último año queda a criterio de Mbappé”, confirmaba una ‘fuente’ del Club, “porque el jugador no quiere encontrarse de nuevo encerrado” —se sabe que a estos qatarís les da por enjaular europeos. Información difundida con todo entusiasmo por el infalible L’Équipe y discutida con más entusiasmo aún durante la emisión nocturna de los patrones de los franceses, los hispanos de El Chiringuito, que se apresuraban a anunciar que el siguiente sería el último verano que tendría el desesperado PSG para vender al jugador —ese humilde pero brillante prisionero que anhela usar la misma tasa de baño que frecuentaba CR7 en el Bernabéu y que ya la desinfectaron bien bien y que está lista, sin usar, para él y nada más que para él. Quiliáaaaannn…Embapéeeeeeee. Punto.

¿Café y croissants listos? Diseccionemos. Empecemos por los usos y costumbres. Parece que las telenovelas mexicanas de las décadas de 1970 y 1980 calaron profundo en la psique hispana, porque aquello de los culebrones realmente fascina en España. Pero Ancelotti parece no ser fan de Verónica Castro ni Lucía Méndez (equivalentes a Scarlett Johansson y Dua Lipa de la actualidad), pues al ser cuestionado sobre el tema, se limitó a contestar “no pensamos en otros jugadores”, para cerrar, tras insistencias de micrófonos que lucían la silueta de Pedrerol con “bajo los brazos ante esta pregunta”. Fin del tercer episodio del TicTac.

¿Cómo es la relación del PSG con la prensa? ¿Tirante, como las redes sociales anuncian? ¿De ingenuidad, como otros muchos suponen? Revisando solo dos episodios podemos adivinar que nada de eso está sucediendo. Primero, el muy conocido episodio Mbappé, que zanjó por completo el Jeque Qatarí, Tamim bin Hamad Al Thani (necesitan muchos nombres para distinguirlo entre sus muchos hermanos, que en Occidente con gritar “Pepe” solo hay un aludido) al decirle a un desangelado Florentino, en una inesperada visita a España, algo así como “deja de estar xingando y el tramo del gasoducto (que se construye para atravesar España y cuyos derechos es qatarí) es tuyo”. Y ya, el presidente español se fue muy contento a casa, a disfrutar del fichaje de #TooMuchMoney.

El segundo episodio al que nos referiremos lo vimos apenas la semana pasada, cuando tanto L’Équipe como Le Parisien anunciaban con toda solemnidad y aplomo que Messi sería sustituido por Fabián… o por Danilo… pero qué tal vez por Soler… o que Sarabia podría cumplir las funciones de #10 y así. ¿Qué sucedió? Que el argentino fue el único de los tres magos que jugó tooodo el encuentro.

Manipulación es la respuesta a la relación de la prensa con el Club. A través de los citados diarios, tal vez. Mediante ‘influencers’, quizás. Lo cierto es que entre todos han logrado elevar el valor del PSG a la nada despreciable cifra de 4 mil millones de dólares —cantidad que asegura el presidente Nasser, ha recibido como oferta por el PSG. Aún lejos de los 8 mil millones que estima Forbes valen los Dallas Cowboys, liderando a los clubes deportivos de todo el mundo. Para once años de inversión, críticas, menosprecio por nuestros resultados deportivos, minimizando el efecto de las grandes estrellas que han llegado, haciendo caso omiso de las mejores instalaciones para el desarrollo de talento en Europa, del espectacular crecimiento de la franquicia a nivel mundial… pues no está del todo mal.

¿Mbappé juega un rol en este melodrama? Sin duda. Es un villano que alterna papeles con el odiado crack brasileño, Neymar —porque eso de sacarlo del entorno español le quitó rol de héroe. ¿Será un espectáculo para motivar a inversionistas españoles a comprar los derechos de transmisión de la Ligue 1? Nos parece más que probable. Y si no lo hacen, no importa, que ese mercado se compensa, y con creces, con el mercado latino de los Estados Unidos… que cada vez se entera más de los escándalos deportivos europeos.

Las telenovelas atravesaban episodios angustiantes, de desesperación. Quien haya visto “Better Call Saul” sabrá de lo que hablamos. Pero siempre, siempre, terminaban con el chico rico bueno casándose con la bella chica pobre… a la que ya le había puesto para entonces chofer, estilista personal y profesor de yoga.

Y así los ricos. Porque esto señores, ¡ESTO ES PARÍS!

soloparisiens.com

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